9 de mayo
Estrellas
Existen infinitos destellos en el cielo, pero besar su vientre es lo que anhelo.
No está a millones de galaxias. Se encuentra a una mirada profunda y cuatro tercios de mis dedos. Su piel titila como una estrella fugaz a punto de estallar.
Pediré un deseo: consumirme entre sus besos. Besos hechos de hidrógeno y un poco de helio. Satisfactorio es reírnos en medio del fuego.
Ardiendo lento mientras susurra sus sentimientos, gemidos emanados hacia el universo. Encapsulados entre nuestros cuerpos, donde el cosmos encuentra su verdadera dimensión.
Porque la intimidad no es geografía. Es física pura. Es química desbordada. Es el momento exacto en que dos universos privados deciden colisionar sin miedo a desaparecer.
¿Qué es para ti el deseo verdadero?
Consumo total y sin reservas
Susurro lento que dura horas
Ambas cosas, simultáneamente
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